sábado, 24 de abril de 2010
LUCES...

La recuperación del paso de misterio de la Sagrada Cena tras su afortunadísima restauración y la salida de la cofradía, que es siempre cita obligada cada Lunes Santo. Se conjugan todos los elementos precisos y justos para que cada año sea inolvidable. La novedad musical de "Cantemos al Amor de los Amores", sublime.

El recorrido de ida de la Viga, un gran desconocido. Su transitar por Cruces, Peones, Carpintería Baja y Tornería resulta mágico y cada año, más cuidado por parte de la cofradía.

El renovado andar, siempre de frente, del paso de misterio de Jesús de las Misericordias, con el excelso acompañamiento musical de la Sentencia.

El nutrido cortejo de Amor y Sacrificio por el barrio de San Pedro: castellano, ascético, austero y de marcado carácter penitencial. Seña de identidad de la semana santa jerezana.

La estética del Cristo de la Viga, alejado de todo furor barroquizante. El Gótico Doliente en su máxima expresión.

SOMBRAS...

El agua que trastocó un lunes santo ilusionante. La lluvia de la noche impidió que pudiera cerrarse la jornada con normalidad.

La lamentable gestión de la situación que se generó cuando la lluvia le apareció a la Cena en Carpintería Baja. Hermandad y Policía Nacional a partes iguales. Faltó poco para que una situación objetivamente controlable se convirtiera en una tesitura francamente peligrosa para la integridad de los muchos espectadores y hermanos que sea aglutinaban en torno al primero de los pasos.

La "obligada" recogía con bengalas que tuvo que realizar la hermandad de la Viga por consejo de Protección Civil. Una vez remitida la lluvia, la cofradía sacó sus dos pasos a la puerta para que se llevara a cabo el acto.




Publicado por Desconocido @ 2:29  | Jerez
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