viernes, 03 de abril de 2009

La ciudad ya muestra su cara más receptiva a la llegada irredenta de la tradición secular. Hoy es Viernes de Dolores y suenan los primeros tambores de los niños del colegio de Prácticas nº1 que, como los niños de San Ildefonso, son símbolo inequívoco de la llegada de los gozos, perennes infantes del "país de nunca jamás" que sin apenas despegar un palmo del suelo desbordan ilusión en un batir de tambores y en un verter de cera en las aceras. Los niños que son siempre niños.

Penden con gallardía y colorido los reposteros de la calle Larios. Feliz iniciativa estética. Sin embargo, con fealdad manifiesta, han comenzado a desplegarse los graderíos de la rotonda del Marqués al tiempo que, anoche, ya se colocaban también las sillas en los desvencijados palcos de la Alameda.

CUARESMA AGITADA

Las cofradías han llegado a la impaciencia de las Vísperas después de una Cuaresma embarullada en la que se ha demostrado mas que nunca que el orbe cofrade está en el mundo y que resulta una ignonimia descalificarlo por sectario o absorto respecto de la realidad que le rodea. La crisis económica, la polémica sobre el aborto o los cambios fisonómicos de la ciudad, como las obras del metro, han sido temas que en distintos ámbitos han afectado y afectan a las cofradías y donde éstas, en ningún momento, han sido receptivas a mostrar su criterio y posición.  Siempre con medida y respeto, el mismo que desde esta posición exigimos de una sociedad responsable.

¿Pero serán estos, temas que afecten al desarrollar callejero de la manifestación religiosa? A priori, tendremos una Semana santa tal cual es. Después de lo mucho que se ha escrito y leído, las cofradías, con buen criterio, no condicionarán su celebración a las coyunturas de turno. Después de haber dejado clara la posición y el lugar donde estamos y el sitio donde no estamos, la Semana Santa será, pues, como siempre.

Ahora bien, respecto de lo que no está propiamente en manos de las cofradías, ¿influirá la tan temida crisis en el desarrollo de la celebración? o ¿ha influído ya de forma previa en su organización? A la vista de los datos que se ofrecen, no ha habido una gran repercusión negativa a nivel humano respecto de los participantes en los desfiles procesionales. Ninguna hermandad ha puesto de manifiesto problemas organizativos cuyo trasfondo se deba directamente a la crisis. Tan sólo la cofradía de la Humildad y Paciencia, ha reclamado ayudas para la reconstrucción de su casa hermandad, pero debido, en este caso a un triste tornado que asoló una parte de la ciudad hace algunas fechas.

Por otra parte, las cofradías no han cejado en el empeño de rematar y completar sus patrimonios, a pesar, como hemos visto, que algunas cofradías hayan preferido anunciar sensibles políticas o gestos de ahorro, decisiones que no han sino causado un efecto contradictorio, generando ante la sociedad una falso "frentismo" donde se conjugaban, por un lado, cofradías solidarias, y por otro, insolidarias. Quizás este ha sido un problema de formas y de falta de posicionamiento conjunto.

Tampoco ha contribuido a mejorar esta vilipendiada imagen el tema de la presencia militar en las procesiones. Dada la independencia de cada caso concreto, la distinción de cuerpos y por supuesto, la distinta relación fraternal y económica entre las instituciones, no se ha sabido aportar claridad respecto del coste económico que supone la presencia de este elemento decorativo, y quienes, a fin de cuentas, corren con los inherentes gastos. En algunos casos son y han sido las hermandades las que pagan dicha venida y en otros, el pago ha venido correspondiendo al propio cuerpo, cuyos fondos son indiscutiblemente públicos. Para incrementar aún más la confusión deben señalarse también los casos en que los gastos han venido compartiéndose. Resulta paradójico que una coyuntura económica global haya venido a enseñarnos a los cofrades que elementos son, en muchos casos, evidentemente superfluos y prescindibles, o al menos revisables.

LA PRIMERA PARA EL NUEVO OBISPO

Es esta también la Semana Santa de un nuevo Obispo, Jesús Catalá Ibáñez, que regirá los destinos de la diócesis en los próximos años. Llega como un hombre de corte moderado pero dialogante, dispuesto a comprender la realidad de las cofradías, su integración en la Iglesia malagueña así como el papel que éstas desempeñan como eje vertebrador de una sociedad profundamente relativista y desnaturalizada. Presumiendo esta esencial premisa, de Don Jesús se espera sobre todo interés y cercanía. De un sector cofrade también se pide regulación e intervención en determinados excesos que aun no han podido ser pulidos y que en algunos casos, como los traslados, que son fenómenos de nuevo cuño, rayan la insensatez y la falta de cordura. De hecho ya se ha producido esta cuaresma una primera reprimenda en forma de prohibición a la hermandad del Santo Cristo de la Salud que no ha podido procesionar al Niño Jesús del Gran Poder por incumplimiento notorio de sus fines como corporación de culto.  De igual modo ante una posible demanda cofrade respecto de la instauración de un Sábado Santo, el nuevo prelado dejó claro de antemano que se trata de una jornada "alitúrgica" y que por tanto no habrá actividad alguna de ningún tipo ni dentro ni fuera de los templos hasta la Vigilia Pascual.

CONTINUIDAD EN LA TRADICIÓN

Por otra parte, ésta será una Semana Santa de continuidad respecto de años anteriores. Lejos han quedado ya aquellos años noventa en los que se planteaba una verdadera revolución cofradiera a boca llena con frentes diversos: reestructuración de la nómina, cambios en el recorrido oficial, los tinglaos anti-lluvia, incorporación de nuevas hermandades, o el mayor protagonismo de la Catedral, respecto de la cual, incluso de llegó a estudiar la apertura de una segunda puerta para las cofradías. El tiempo y la mesura han ido templando las inquietudes y se ha demostrado que las cosas irán llegando despacio y con buena letra, cayendo cada cuestión como frutos madurados por la templanza y la observación. Precisamente de aquellas grandilocuentes propuestas salió también la del Museo de la Semana Santa cuyo final parece no llegar nunca y sin que de las instituciones implicadas tampoco se adivine una luz próxima sobre el asunto.

No habrá tampoco excesivos cambios ni en horarios ni en tiempos de paso. De esta manera, parece que nuestra ciudad aún no se ha dejado influir en exceso por las corrientes que apuestan por una Semana Santa más de tarde y menos nocturna, en consonancia con las exigencias de los actuales tiempos y las nuevas pautas sociales. Seguirá habiendo hermandades recogiéndose a altas horas de la madrugada en jornadas laborables y será nuevamente el recorrido oficial un lecho de mansedumbre procesionista plagado de focos y sabor a desfile suntuoso. Chirría enormemente seguir contemplando cofradías lejanas como el Rocío o el Cautivo que arriban las últimas a la Alameda en los albores de la medianoche.

Destacar los cambios del Martes Santo donde la hermandad de las Penas permutará el puesto en la nómina con Nueva Esperanza para así no alargar en exceso su tiempo en la calle. Hará estación en la Catedral a las nueve y media de la noche. La segunda volverá por Carretería, su salida natural a la zona oeste de la ciudad, lo que llegará a producir un círculo perfecto desde que pase el Rescate hasta que las Penas regrese a casa para acceder al Arco de la Cabeza.

ESTAMPAS

De las estampas que veremos en la próxima Semana Santa sobresale precisamente por su simbolismo y alto sabor estético, la salida de la hermandad de las Penas desde su nuevo Oratorio en Pozos Dulces después de que el pasado otoño dejase definitivamente la iglesia de San Julián tras 42 años acogida en su seno. La Esperanza tampoco se ha olvidado este año del IV Centenario de la primera Bendición del Nazareno del Paso y conmemorará esta efeméride con este tradicional acto en la plaza del Obispo por lo que no transitará por Carretería. Igualmente pasará por esa zona Jesús El Rico donde liberará al penado dada la inoperatividad de la Aduana.

Igualmente será el año de la culminación definitiva del trono de Nuestra Señora de la Caridad de la hermandad del Amor tras más de dos décadas de trabajos interrumpidos. Nueva Esperanza estrenará el dorado del trono del Señor que ha realizado en Sevilla Manuel Verdugo. Gitanos y Salud cubrirán las espaldas de sus Amantísimas Titulares con dos nuevos mantos para la Virgen de la O y de la Salud respectivamente. Juan Rosén y Felicitación Gaviero han sido los autores materiales de sendas obras. Del buen estado del arte del bordado en nuestra ciudad también ha dado cuenta la hermandad de la Humildad que estrenará el frontal de su palio bordado en el taller de esta última artista y la de Fusionadas con el palio del Mayor Dolor ejecutado por José Miguel Moreno Ruiz.

También será la edición de la Semana santa en que se recupera para el procesionismo la calle Echegaray después de las obras del teatro homónimo. Por contra se pierde incomprensiblemente la bellísima salida de la cofradía de la Estrella desde el interior de Santo Domingo ya que la corporación ha optado finalmente por la casa hermandad. Así mismo, será el primer año que el Descendimiento nos haga disfrutar más que nunca de los rigores de la primavera cuando regrese por el andén peatonal del Parque, el cual este año recorrerán en toda su extensión desde la altura del hotel Málaga Palacio.

PARTITURAS DE PASIÓN

En lo musical, la cuaresma que hemos dejado atrás nos ha deparado un sinfín de conciertos y certámenes donde se ha podido comprobar el magnífico nivel que tienen nuestras bandas y formaciones musicales. Todo ello no ha venido sino a significar la trascendencia que este elemento ha ido adquiriendo en nuestra ciudad y que esperemos tenga continuidad en la calle. No han sido pocas las hermandades que han publicado sus crucetas musicales o al menos las han comunicado con antelación a los hombres de trono acompañadas de documentos sonoros que, sin duda, mejorarán la preparación de aquéllos cara a la estación de penitencia. La generalidad de las cofradías ha abogado en los últimos años por surtirse de buenos acompañamientos musicales y este año no será una excepción. Algunos cambios musicales tras los tronos serán notorios, como el de la Humildad que irá acompañado por las cornetas y tambores de la Esperanza o el Señor del Perdón de Nueva Málaga que será mecido a los sones de una Agrupación Musical procedente de Churriana de la Vega (Granada). Crucifixión también llevará cornetas tras el Crucificado, en este caso, Lágrimas de San Pedro. Por otra parte, debutarán en nuestra Semana Santa, entre otras, dos bandas de música: Arunda de Ronda y Maestro Escobar de Cádiz; tras las Angustias, la primera y tras Mayor Dolor en su Soledad y Calvario, la segunda.

EL TIEMPO

Por último, ¿será la de 2009 una Semana Santa "limpia" de adversas condiciones atmosféricas? Con la lógica cautela que debe desprenderse de la siempre inestable estación primaveral, las predicciones a medio plazo auguran un caluroso comienzo de semana y un discurrir del resto de las jornadas carente en principio de inestabilidad al margen de que puedan aparecer cambios inesperados. Pero ante todo será una Semana Santa luminosa. La luz que aportará el horario veraniego y que es tan necesaria en esta tierra.

EL PRELUDIO

Cuando termino de escribir esta reflexión previa apenas restan unos minutos para que se pongan en la calle los primeros nazarenos, aquellos que con calzado deportivo y con pequeña estatura llenarán, por lo general, de fe y emoción la lectura de la Pasión según los barrios. Medinaceli, Mediadora, Puerto de la Torre o Churriana están poniendo una pica en flandes, alejados de los ripios antiguos, ignorados por la historia y el arte. Pero allí hoy también hay Semana Santa. Son parte de unas vísperas que preludian de la mejor forma la Semana de los Gozos; la que está más que nunca a la vuelta de esa esquina perfumada de incienso y llena de sombras en las paredes.


Publicado por tontodecapirote84 @ 17:54  | Málaga
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