miércoles, 07 de mayo de 2008
Canto a Córdoba.-                                                        

Ellos la hicieron para la vida y el amor.

Tenían un río y en sus lindes agotaron la belleza.

Se merecía fuentes, agua cristalina, naranjos, lugares recogidos para el rezo y el placer, y la abrumaron. 

La sometieron al yugo suave del tiempo lento, al azote de las flores, al castigo de los aromas y las fragancias.

Los teoremas y las tesis claman en los arcos y en las bóvedas.

Sus calles meditan.

Sus aceras nos devuelven nuestro eco y nuestra sombra enajenada.

Sus hombres y sus días tienen esquema, la armonía de la razón. 

 

Sus casas y sus patios quieren la luz atrapada, para herirnos.

Si camino, el aire me inunda, me intimidan los muros blancos y vuelo a los balcones y las azoteas.

Si miro, rosas, claveles, geranios, rayos directos al corazón.

Si bebo, soy pez y sangre desatada. 

 
Si pienso, quiero poemas, silencio en las almenas y los campanarios.

Si la mujer viene, ya sé cómo enamorarla.

Si quiero salir de su cárcel, no puedo.

Si muero, dejadme para siempre boca arriba, que pueda verla al amanecer. 


Publicado por tontodecapirote84 @ 22:09  | Río de Versos
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