lunes, 31 de marzo de 2008
PRIMERO. Como el ex presidente Aznar con su famosa frase: "España va bien", con la expresión la Semana Santa malagueña "ha sido muy brillante" resumió Rafael Recio, presidente de la Agrupación de Cofradías, a modo de balance, la edición pasionista de 2008. Excesivo a nuestro parecer tal afirmación toda vez que a pesar de que efectivamente ha habido buenas e importantes novedades también es verdad que ha habido lunares destacados que han manchado la celebración y que no siempre se deben achacar a las propias hermandades. La falta de previsión organizativa, los retrasos horarios, el caos del Jueves Santo o la necesidad imperante de mejoras en el recorrido oficial así como de la disposición de sus sillas y tribunas han sido los temas candentes en los que se ha comprobado como la Agrupación carece de la iniciativa exigible. Por cierto, aún seguimos esperando el Museo de las Cofradías, cuyo contenido, ya se ha advertido, no será el por todos esperado.

SEGUNDO. El Domingo de Ramos nos deparó momentos especiales y otros menos agradables. En esta Málaga de eternos contrastes sorprenden las hermandades que comenzaban con brío procesionista y buen gusto y ahora parecen haberse estancado en terreros enfangados no sabemos bien porqué. El Dulce Nombre estrenó las primeras trazas de su buen trono de misterio pero rezumó un aire de provisionalidad en la primera salida de su bellísima Dolorosa. Para colmo el manto turquesa con que se atavió a la Virgen dejó ese mal sabor de boca que provocan las salidas de tono. "Son aires modernos en el espíritu franciscano", dirán algunos.

Por otra parte, la hermandad del Prendimiento otrora denostada por sus desmadres estéticos y escénicos cada año sorprende con nuevas aportaciones patrimoniales gracias en buena parte a su taller de empleo. Y todo sin perder su sello aunque con mayor mesura. Lo de la conocida furgoneta en Ollerías no fue culpa de la hermandad sino de la imprevisión organizativa por parte tanto de las autoridades como de la propia Agrupación absolutamente impropia de una ciudad con 600.000 habitantes que cuenta con una tradición popular que arranca de hace unos cuantos siglos. Eso sí el comportamiento de hombres de trono y capataces llevándose el vehículo a la tremenda absolutamente lamentable. A ver quien le paga al dueño el cristal de la ventanilla.

Otras gotitas de cera que nos deja la jornada: la Merced sin San Juan, absurdo. El Huerto "se está haciendo" poco a poco al Perchel. Salutación con lirios, un acierto. La Pollinica pide a gritos una Agrupación Musical tras el Cristo, interpretando "Pescador de Hombres" y "Perdona a tu Pueblo". La Salud saliendo de la Iglesia y recogiéndose en la Casa Hermandad innecesario. Lágrimas y Favores bellísima en su acompasado transitar por las calles del centro.


TERCERO. Lunes Santo nos dejó un manto bordado que sabe a gloria bendita. Filigrana de bordado en oro y malva para cubrir de encanto a una Virgen olvidada por muchos en una de las noches más especiales de la Semana. Exquisita. Soberbia. Así caminó la Reina de la Trinidad por Calderería camino de su barrio aunque ya no quedasen cirios encendidos en su candelería (¿Dónde estaba el "tiolacaña"?) con la brillantez perdida que recuperó para su Coronación y que año a año va recuperando cual ave fénix que renace de sus cenizas.

Otro estreno a tener en cuenta es el nuevo trono de orfebrería del Mayor Dolor en su Soledad realizado por el taller de Orovio de la Torre de Torralba en Ciudad Real. Muy correcto y digno en su ejecución ofreciendo una elegante estampa del conjunto que enmarca la belleza de la Virgen de Dubé. Es digno de resaltar el avance notable que está teniendo la hermandad de Crucifixión.

Por otra parte, los Gitanos en su línea. La hermandad de Pasión con olor  a rescoldo de los actos del Jubileo con el desangelado paso (obligado por otra parte) por el Pasillo de Santa Isabel. Dolores del Puente volviendo a ensalzar su patrimonio más destacado: la seriedad y el empaque de su cortejo.

Estudiantes caminando firme hacia nuevas formas: menos Gaudeamus y mayor variedad musical y encomiable su labor de recuperación y enriquecimiento del trono de Gracia y Esperanza, todo ello, gracias al espectacular respaldo social que está experimentando en los últimos años. Sólo falta inculcar a sus jóvenes hermanos de fila el valor del hábito penitencial y la seriedad que se les debe exigir hasta el final de la procesión. Lo que quizás sea más dificultoso.

CUARTO. Martes Santo fue una jornada sin sobresaltos de interés. Nueva Málaga puso su cruz de guía en el centro con los rasgos que la caracterizan. Su interés por estrechar lazos con la Estrella está alcanzando límites insospechados. No gustó especialmente el arcángel cirineo pero, por el contrario, si atrajo el peculiar diseño del palio bordado por Salcedo Canca y la túnica del Nazareno del Perdón.

La hermandad de las Penas salió por última vez de San Julián en una estación de penitencia con sabor a despedida. De nuevo San Agustín fue la cita obligada de los cofrades malagueños con la esencia de esta corporación aunque se echó de menos la falta de presencia policial (como en toda la Semana Santa) por lo que hubo algunos problemas para que la cofradía pudiera pasar con garantías por dicho enclave.

El Rescate sigue en tierra de nadie levantando sus tronos a pulso sin enterarse de nada. La Sentencia tuvo detalles que gustaron como el nuevo recorrido, el afán por acortar su horario y dignificar su estética externa. El guiño al rigor historicista lo puso el nuevo aspecto de los romanos del Misterio. Digno. El acompañamiento musical sin embargo, del primero de los tronos dio al traste con las expectativas creadas. Deplorable.

El Rocío tuvo maneras de hermandad de barrio en el buen sentido. La Estrella siguió la política del "cuanto más mejón". Cuantas mas mujeres con mantillas (da igual como se vistieran)... "mejón", cuantos mas pulsos... "mejón", cuantos mas representantes del estamento militar... "mejón", cuantas mas horas en la calle... "mejón", cuanto mas espectáculo se de... "mejón" y así hasta que no se les ocurrió nada nuevo que aportar.

QUINTO. El Miércoles Santo, a pesar de que las inclemencias meteorológicas no dejaron que las cofradías pudieran hacer sus estaciones de penitencia con normalidad, deparó despropósitos intolerables que aún así no han tenido esa repercusión pública deseada a pesar de que otros temas como llevar o no el guión al hombro si que hayan sido objeto de tensos debates durante la Cuaresma. Algo que sorprende enormemente, al menos al que suscribe. Las decisiones de no salir en la mayoría de los casos tuvieron la lógica y la coherencia que se exige en estos casos tan claros.

Sin embargo las hermandades de Salesianos y Rico dieron las notas fáciles y groseras. Lo de Salesianos puede ser perdonable dado lo temprano de su horario de salida aún con claros en el cielo. No obstante sabiendo que a la mitad de su recorrido las posibilidades de agua dejaban de ser probabilidades para convertirse en certezas dado lo alto de sus porcentajes la decisión de salir se convertía en al menos discutible. Aun así se pusieron rumbo a la Catedral por el camino mas corto sabiendo que el retorno a Capuchinos posteriormente podía ser más que improbable intuyendo además como se las gasta el Cabildo Catedral con las cofradías que van a "importunar a su Santa Casa".

Eso sí de juzgado de guardia fue la decisión del Rico de salir con el Nazareno a liberar al preso con la manta de agua literal que estaba cayendo sobre la ciudad. A mi parecer motivo suficiente para pedir la dimisión en bloque de la junta de gobierno. Absolutamente incomprensible y reprobable la decisión de llevar al Señor hasta la Aduana por mucho que se hubieren tomado precauciones (nunca suficientes) para evitar daños en la imagen. Nunca está justificado poner en peligro la integridad de una talla de estas características, icono devocional de tantos malagueños, por la simple razón de cumplir con un protocolo absurdo que seguramente podía haberse realizado de otra manera. Todo ello aderezado con la estampa penosa de los nazarenos descapirotados acompañando al Señor y el hermano mayor con un paraguas mientras al Señor le caía agua a mansalva. Con todos los respetos, de pueblo.

La que lo tuvo claro desde el principio fue la Expiración como siempre dando muestras de sentido común y elegancia tanto cuando sale a las calles como cuando se queda en casa.

SEXTO. Caótico Jueves Santo. A las hermandades del día les entró el "canguelo". Al final no cayó ni una gota pero mientras algunas regresaron, otras ni siquiera pusieron sus tronos en la calle. Después de una mañana de granizo y temperatura invernal las previsiones para la tarde eran sensiblemente mejores pero tampoco halagüeñas. Todo ello sumado a las precipitaciones que comenzaron a caer ya por la tarde-noche en distintos puntos del extrarradio y localidades cercanas hicieron que finalmente se descompusiera la jornada "grande" de la Semana Santa.

Las únicas que completaron y brillantemente, todo hay que decirlo, sus Estaciones Penitenciales fueron Santa Cruz y la Cena. La primera se gustó por un recorrido intrincado como es el que ofrece el Muro de San Julián, Catalinas y Pozos Dulces. La corona de la Dolorosa no ha sido valorada en su justa medida. El acompañamiento musical fue delicioso. La segunda no agradecerá lo suficiente la longitud del nuevo recorrido. Sus moles andantes anduvieron como nunca al compás de la música. Algo que hace años era impensable.

A modo de pequeños flashes podemos resumir: Viñeros no puso estrenar su flamante trono para la Virgen del Traspaso y Soledad que no tenía ningún tipo de iluminación.
La congregación de Mena protagonizó el momento cumbre de la jornada. Salió aun conociendo de las decisiones de las otras hermandades que no iban a salir. En el momento de salida había un "plan de aguas" diseñado por la corporación en caso de lluvia cuya frontera era la Alameda. Ni se cumplió. La procesión se partió en dos. El Cristo se salió del recorrido oficial con el Tercio despistado  y la sección de nazarenos danzando en la entrada de Larios. Mientras tanto y con el riesgo inminente de lluvias el trono de la Virgen de la Soledad se quedó esperando impaciente en la Plaza de Fray Alonso de Santo Tomás la vuelta del Cristo, al tiempo que su correspondiente sección de nazarenos y el cuerpo de la Marina se esparcía inexplicablemente por el Puente de Tetuán y calle San Jacinto, algunos con los capirotes quitados. Además tenían planteado solicitar los permisos oportunos para salir el Viernes Santo. Ellos van por libre.
El Chiquito llegó a salir pero no sobrepasó la Avenida de la Aurora. Con el Cristo en Ancha del Carmen regresó por Cuarteles mientras la Virgen del Gran Poder le esperaba apenas unos metros por delante de la Iglesia. Hubo encierro de los de siempre pero sin cansancio y con unas cuantas horas menos de procesión.
Zamarrilla fue muy coherente después de las últimas experiencias con la lluvia y la Esperanza decidió muy pronto no salir con la experiencia del año 2004 muy presente en el que se volvió a la tremenda.

Ya casi al amanecer del Viernes Santo las reales Cofradías Fusionadas procesionaron al Cristo de la Vera-Cruz con más público del habitual.

SÉPTIMO. Brillante Viernes Santo. Después de varios años de latigazos climatológicos por fin se pudo disfrutar de la jornada que tradicionalmente ha traído la calma y el rictus ordenado y serio a la Semana Santa.

Los incomprendidos de Dolores de San Juan volvieron a dejar una estampa única en su salida del Sagrado Corazón en la estrechez de la Plaza de la Compañía y el orden solemne del cortejo de nazarenos de ruán.

El Descendimiento prosigue su labor de completar el trono de la Virgen de las Angustias. De nuevo hubo dificultades para completar los tronos de portadores, algo que se está convirtiendo en el mal endémico de una hermandad que sigue viviendo de espaldas al barrio.

El Calvario, que hasta el último momento estuvo buscando banda para la Sagrada Mortaja después de la desaparición repentina de la Municipal de Jabugo, se echó a la calle sin otros temores que el de hacer las cosas como ellos saben dentro de los derroteros asumidos desde hace tiempo por esta corporación. El joven Guillermo Briales vistió a Santa María del Monte Calvario de forma impecable con un tocado de tablas inédito e igualmente lúcido. La gran asignatura pendiente de esta corporación sigue siendo un retorno adecuado y digno por la siempre dificultosa y pesada calle de la Victoria.

El Traslado estrenó su trono para el Misterio que sigue las líneas maestras planteadas por Pérez Hidalgo aunque con ciertos puntos de luz necesarios pero insuficientes.

A la hermandad victoriana del Amor se la esperaba impaciente después de dos años truncados por la lluvia. Este año sí. Desde su casa hermandad de estética rompedora con los moldes clásicos se puso en marcha la corporación buscando el colegio de los Maristas donde los esperaba una delegación de los hermanos junto con el busto de Marcelino Champagnat.

El grupo escultórico de la Piedad fue otro protagonista indiscutible del Viernes Santo mas allá de la corporación que le da cobijo. Por fin los vecinos del Molinillo y el resto del pueblo de Málaga pudieron reencontrarse con el magnífico Misterio de Palma García a pesar de que en los últimos tiempos entre intervenciones por restauración y algunas decisiones desafortunadas apenas pudiéramos ver al conjunto en su capilla callejera.

Sepulcro y Servitas pusieron el broche de oro a la Semana de Pasión. La primera, otra gran esperada de la noche, salió como si lo hubiese hecho años atrás. Sin dar sensación de querer comerse la calle. Con la mesura y la sobriedad que les caracteriza.

La Orden Tercera de Siervos por su parte llenó de oración las calles del centro. Un recorrido excesivamente largo pero igualmente bello. Como es tradicional se apagó en casi todas las vías del recorrido, el alumbrado público, dando una sensación de solemnidad y recogimiento única en la semana santa malagueña. Fueron estas dos corporaciones las únicas que lograron, un año más, imponer silencio y respeto en las calles.

OCTAVO. Lo del Resucitado es un tema para debatir al margen de todas las demás cuestiones que puedan surgir en torno a la Semana Santa. La organización de la procesión de los titulares de la Agrupación de Cofradías no es más que el reflejo de la abulia con que el máximo ente cofradiero se enfrenta a muchas de sus obligaciones. Mas allá de la propia importancia intrínseca con que debemos celebrar los cofrades la Resurrección del Señor con una estación digna que al menos sirva para no desmerecer el resto de la Semana y sobre todo, para que ésta no quede descabezada o incompleta, el planteamiento de partida debe situarse en si efectivamente debe seguir dejándose en manos de una "comisión"  mas o menos con iniciativa, compuesta por miembros de otras cofradías que, como es lógico, en las mismas fechas se hayan volcados en sus respectivas hermandades, o si por el contrario, esto debe servir como acicate para promover una cierta "profesionalización" de la Agrupación estableciéndose que su Junta Superior esté compuesta por cofrades no integrantes de juntas de gobierno vigentes y que como consecuencia, sus comisiones se estructuren en compartimentos estancos donde los miembros que la formen se dediquen en cuerpo y alma y con exclusividad a las tareas que éstas generen.

NUEVE. En el aspecto musical la tónica general de la Semana Santa ha sido la notable mejoría de las hermandades en el cuidado de este fundamental elemento externo de cualquier estación penitencial. Extremo que confirma la tendencia al alza que ya se había observado en los últimos años. La buena calidad de la mayoría de formaciones musicales de nuestra ciudad ha sido sin duda uno de los grandes baluartes para que el progreso musical de nuestra Semana Mayor sea como es, efectivamente, una realidad.

Aún así existen aún notas discordantes que merecen ser comentadas. Se sigue abusando de marchas trilladas y de dudosa calidad con el único pretexto de levantar "almas decaídas" bajo los varales. Igualmente se siguen dejando algunos Misterios en manos de bandas de música mediocres que además tampoco surten de marchas procesionales acordes con las excusas igualmente burdas de que este tipo de tronos con Agrupaciones y Cornetas "no llegan" al final con garantías. Todas estas supuestas máximas han sido contestadas por otras hermandades que han demostrado todo lo contrario. Para muestra un botón: la Sagrada Cena con la Agrupación Musical del Dulce Nombre de Granada o la Soledad del Sepulcro con una adecuada cruceta fúnebre a pesar del peso del trono.


Comentarios
Publicado por JOAQUIN GLEZ
miércoles, 19 de noviembre de 2008 | 11:28
el rescate hizo un recorrido magnifico es mas es la primera vez despues de muchisimos años que el xto del rescate y la Virgen de gracia se cruzaron el la alameda y si que se enteraron pues un saludo a pulso fue el saludo que a la cofradia y a sus hermano
Publicado por capillita
lunes, 15 de diciembre de 2008 | 17:31
alguien me podria solucionar la duda que tengo??
La marcha que suena podria ser ¿Valle de sevilla, tocada por la banda de la expiracion (malaga) en el traslado de la misma cofradia el viernes dolores?
Publicado por capillita
lunes, 15 de diciembre de 2008 | 17:41
alguien me podria solucionar la duda que tengo??
La marcha que suena podria ser ¿Valle de sevilla, tocada por la banda de la expiracion (malaga) en el traslado de la misma cofradia el viernes dolores?