jueves, 13 de marzo de 2008
Jueves de Pasión. El protagonismo se traslada a los barrios que, a partir de mañana, se convertirán en escenarios insospechados de pinceladas de tradición añeja. La Semana Santa ya no es cosa de núcleos históricos, corporaciones de siempre y entornos monumentales. La ferviente manifestación barroca recrea una Jerusalén distinta en calles anchas y rectilíneas que cobijan a las imágenes empequeñecidas por los altos bloques de pisos. Pero allí también hay embrujo. Y vítores y aplausos. Y música deliciosa. Cortejos cargados de niños, portadores jóvenes, vecinos humildes y curiosos en los balcones. "¡Esta es la Virgen del año pasado!" exclama una señora mayor. Y será la del que viene, la del próximo, y la de sus nietos y biznietos.

Son el futuro inmediato de la Semana Santa de los próximos años. Quien sabe si pasando a formar parte de la Nómina oficial; quien sabe si trazando ilusiones en forma de largas rectas camino de la Catedral de los sueños; quien sabe si rompiendo los esquemas temporales mas tradicionales; quien sabe si buscando relevos y paso largo, estampando nuevos pasajes y vistiendo de impolutos nazarenos a esos hombres y mujeres lejanos de residencia pero cercanos de corazón.

 Ay de quienes les pronosticaban fracasos estrepitosos! ¡Ay de quien ahora se ríen de añoranzas legítimas, hazañas inverosímiles, cortejos desordenados y andas prestadas!

Ahí están los primeros nazarenos del ejemplo, espejo del sacrificio anual hecho penitencia. Ejemplo de labor social sin medios, con escasos recursos, pero con infinitas ilusiones. De celebraciones internas sin escenarios propicios, modernidades, escaso apoyo popular y alejado de todo círculo capillita o curioso. ¡Ahora sí, llegan sus días grandes!


Publicado por tontodecapirote84 @ 15:41
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