A este viernes habría que ponerle ya un nombre para que se
le conozca indiscutiblemente, de ahora en adelante porque para eso ya están el
de Dolores, el Santo o incluso el Viernes 13. Quizás ése sea el de las primeras bullas. El de los primeros
surcos penitenciales con sabor a víspera. "Veneris dies", raíz etimológica proveniente de la Diosa Venus, que
según la mitología romana, era el símbolo del amor y la belleza. Belleza y amor
del 4º Viernes de Cuaresma con citas ineludibles de esta Málaga callejera.
Pero este año el protagonismo es compartido. Con contrastes.
Noche de contraposiciones latinas: "Gaudeamus" versus "Elegantia". El laconismo
arrollador del espíritu juvenil de las nuevas bases que no se resisten a llenar
las calles de su esencia más peculiar, frente al rigurosismo recuperado en un
templo con sabor a despedida cuando el Crucificado imponente quede depositado
sobre sus andas procesionales. Estudiantes y Penas. Dos formas bien distintas
de entender las jornadas preliminares, pero con un mismo objetivo: dejar todo
preparado en la quietud doméstica de las horas previas, con un ambiente
revestido de ilusión, de creencia, de matices distintos y de una diversidad
aparente pero con un sentimiento unívoco. Es la dehiscencia febril de la Málaga
mas impaciente. ¡Y lo que queda por llegar! "Alea iacta est".