domingo, 25 de noviembre de 2007
En la confluencia de las calles Almirantazgo y Dos de Mayo se sitúa el famoso Postigo del Aceite. Actualmente es un Arco, resto de las murallas árabes erigidas a lo largo del siglo XII. Fue reedificado en 1573 por Benvenuto Tortello y sobre la entrada, por el lado de la ciudad, permanece un tondo con el escudo o armas de Sevilla que se supone realizado por el escultor castellano Juan Bautista Vázquez el Viejo, que atendió encargos capitulares por esos años. Su nombre deriva de la entrada de las cargas de aceite procedentes de las haciendas olivareras de la comarca del Aljarafe. En ella se ubicaba la Puerta del Arenal o “puerta larená” como vulgarmente se ha conocido por los vecinos del barrio.
En el siglo XII tenía otra función y era conocida como bad al-Qatay —Puerta de Barcos—, ya que los almohades levantaron al lado las atarazanas para la construcción de navíos aunque más adelante consta en algunas fuentes como Puerta de la Alhóndiga del Aceite o Puerta de la Aceituna.

Pasado el arco en dirección a la capilla del Dos de Mayo que se encuentra al fondo junto con el teatro Maestranza, a la esquina de calle Arfe, se encuentra el Antiguo Mercado del Postigo de Juan Talavera Heredia (1926). Tras años de olvido y postergación, el edificio ha recuperado su origen mercantil con su adaptación para sede de la Asociación de Artistas Plásticos y Artesanos en 1981. Su fachada es de ladrillo visto propio de la arquitectura regionalista de principios del siglo XX.

Volviendo al Arco y por la entrada desde la Catedral, se encuentra una pequeñísima capilla de la Inmaculada Concepción —la Pura y Limpia del Postigo—, imagen que presidió en 1993 la Statio Orbis, y ante la que se arrodilló el papa Juan Pablo II.

En Semana Santa este enclave goza de gran importancia no sólo desde el punto de vista estético si no también por su carácter simbólico pues es frontera de muchas hermandades de barrio con el centro de Sevilla. La llegada de la Paz el Domingo o del Tiro de Línea el Lunes supone para ambas el cumplir con la difícil misión de cada año de llegar a la cita con la ciudad y sus expectantes observadores. Además, también es salida natural de todas las hermandades del arrabal de Triana, que atraviesan el Arenal, para volver a casa. El gran Poder, El Calvario, Carretería o Baratillo son otras de las hermandades que se identifican visualmente con este enclave.

El Arco del Postigo también fue protagonista escénico de la muerte bajo las trabajaderas. Allí falleció el costalero del paso de misterio de la Hermandad de las Aguas, Juan Carlos Montes en 1999. Cofradía que radica en la antes referida capilla del Dos de Mayo.

Fuente: guia de la semana santa de Sevilla de caja san fernando y de la página web Sevilla.vivelaciudad.es

Tags: calles cofradieras, semana santa

Comentarios