jueves, 30 de agosto de 2007
Hace ya un tiempo que llegó a mis manos el Tontos de Capirote. Había oido hablar antes de ese libro, lo tenía en mente, buscaba algo distinto, estaba harto de releer a los enciclopedistas del arte barroco y del paso de palio. Estaba saciado de los datos que todo el mundo cuenta y que todo el mundo sabe. Harto del jartible que te precisa el mas mínimo detalle y que te insta a fijarte en la última borla del palio porque es de Elena Caro. Quería algo distinto, algo chulesco, vibrante, mordaz. Deseaba alejarme del estudio pormenorizado del programa iconográfico de la canastilla rocalla del Herodes. Me habian hablado de él como un libro de autoayuda para colgados varios como yo, un libro para reirse uno de uno mismo, para salir del estereotipado mundo del capillita solemne y de gemelos de jueves santo ¿Y da para eso la Semana Santa? Pero si esto es un mundo intocable, pensarán algunos… este círculo no es mas que un catálogo de rancios personajes engominados obnubilados por el sahumerio del botafumeiro andaluz, allí donde todo es divino y se alcanza el cénit de la elegancia y la perfección. El cofrade es perfecto, no hay nada mas perfecto que el cofrade

Y en ese jugo de arte, tertulias, rencillas internas, chaqués con varas, seriedad de cultos y lágrimas de "recogías", allí en el seno de ese mundo barroco donde todo es morado y nada es amarillo o rosa y menos aún verde, allí nació una publicación que puso patas arriba el mundo cofrade, que se salió de los esquemas canónicamente correctos y que se jugó el pelo con los que no toleran que nadie saque los pies del tiesto de la Tierra, de la Tierra sevillana. Era la sorna sana e irreverente frente a la eterna y quieta esencia de esa Sevilla única. Pero y para sorpresa de todos, Sevilla no se enfadó, al revés, se buscó a si misma en las entrañas de la víspera y de la espera. Se dio cuenta que era tonta, que una ciudad no puede, porque sería tonto, vivir siempre en el prisma de la cuaresma y solo teniendo ojos para ver sus calles manchadas de cera. Y los hijos de la tierra también rieron al ver que el “patillitas” de enfrente se había encuadrado en un arquetipo de Tonto. Y así perdió su miedo el capillita ,cuando vio que los tontos de su alrededor lo habían aceptado de buen grado. Y se comprometió a leerse el libro y ajustarse a algún género de Tonto, confesándose como un Tonto más entre las risotadas generales. Y lo encontró, como todos nosotros.

Y lo peor no fue eso. No fue que Sevilla por una vez se buscara las cosquillas y se riera de si misma a pesar de la belleza de su ombligo. Lo peor fue que Paco Robles vendió bastantes de estos libros en otras ciudades. Quizás menos ensimismadas, mas plurales, mas cosmopolitas, pero que en cuanto a tradiciones se refiere, con los mismos complejos y quizás, los mismos excesos. Se ha repetido, porque no decirlo, el mismo juego del reconocimiento aquí en Málaga sin ir mas lejos. La realidad que se exagera, se ensancha, molesta, ruge y hasta dibuja dianas en las impolutas camisas de los mas fatigas. Realidad a veces curva y desmesurada, pero siempre realidad.

Cuando terminé de leer el libro, además de encuadrarme yo en uno, que omitiré por supuesto, que para eso soy el que escribo, comencé a pensar en esos tipos que pululan en esta jungla humana que es el mundo cofrade. Probablemente, y no lo dudo, algun otro lector también habrá pensado lo mismo que yo y me habrá encuadrado a mí en tonto de… Y entonces me acordé de los maniáticos semanasanteros que pululan por la “Ciudad del paraíso”, tal y como bautizara a esta querida urbe el poeta Vicente Aleixandre que seguro que era un Tonto de lo suyo.

Me acordé primero de los tontos "sabelotodo". Sí, aquellos que se criaron entre pulsos y "tinglaos" de callejón y ahora creen haberse doctorado en Historia de la Semana Santa. Se dicen llamar los entendidos y no son mas que enterados.

También recordé a los tontos "del Mundo cofrade", que mamaron vitoreando "la Malagueña Virgen de la Paloma" y que recorren desorientados las calles sevillanas, con su preceptiva bolsa en ristre, en la calurosa tarde del Sábado Santo buscando un costero en Francos mientras los oriundos hastiados ansían una “cervesita” en el Salvador.

Me reí al memorar a los tontos "del trípode", que ahora abundan mucho, aunque los hay que con el móvil se apañan y no precisan de zancos ni de posición privilegiada. Yo creo que estos son los mas tontos ( con mucho cariño). Esperan una paradita como agua de mayo y plantan su cámara para coger la misma instantánea de todos los años. Son los que se mueren por un contraluz que refleje en la pared, la silueta del Cristo. Y además ahora tienen posibilidad hasta de colgarlas en la red. Son también tontos cibernautas, osea retontos y nosotros nos atontolinamos igualmente porque sabemos quienes son y cuáles son sus páginas y nos dedicamos a otearlos por la procesión de turno para asegurarnos de que cumplen su función para que nos surtan al día siguiente de las instantáneas que nos remitan ese detalle que se nos ha escapado por atontados. ¡ si es que hay que ser tonto!.

Igualmente se me ocurrió catalogar de tonto, al tonto "de la poética". Si aquel que muere por pronunciar pregones y alzar la voz cual autoridad soberana desde el privilegio que le otorga el púlpito y el micrófono. Es además el tonto pluriempleado, que lo mismo te presenta un cartel , que un boceto del nuevo Misterio que te recita un poema en un balcón. Es el tonto de la retórica, de la inspiración, el tonto que le busca un piropo a la Málaga mas cutre. Es el tonto que le escribe un verso a los escombros de Pozos Dulces o que siempre acude al tópico del verde mar y los amaneceres de Pedregalejo. Es al que siempre recurren las hermandades para darle un toque emotivo a sus actos.

Luego está el tonto "de la liturgia". El rematadamente tonto del cirial levantando “tres cuartos” y del orden de la cuadrilla de acólitos. Para este personaje, Málaga es un Calvario, porque eso aquí no se lleva y es muy sevillano. Se irrita cuando ve a la Esperanza sin ciriales. Normalmente suele ser hermano de Dolores de San Juan. En vez de lapiceros tiene incensarios en su cuarto y preside su cómoda, tallada por Guzmán Bejarano, una calavera de las que pintaba Valdés Leal y vive todo el año sufriendo por como va a organizar la procesión claustral que pronto se avecina. Normalmente se lleva al cura de calle y te porculea en cada festividad preguntándote si estás interesado en salir de servidor. Y encima se enfada cuando le dices que no quieres salir de paje.
Un subtonto de esta tipología de tonto sería el "tonto del alfiler". El único en la tertulia que sabe apreciar si una Dolorosa está o no bien vestida. ¿saben ustedes precisar si una Virgen está o no bien ataviada?. Frecuenta subcírculos cofrades, suele ser mas Glorioso que penoso y muere por un pañuelo de encaje y un rostrillo de anticuario. Domina los alfileres y nunca se pincha. Curiosamente nadie les ha enseñado el oficio y desde pequeño vestía maniquíes, barbies de su hermana y hasta action mans.

Uy me hizo muchísima gracia acordarme del "tonto de las bandas". Yo no se como será en Sevilla pero aquí abunda el tonto del pitido. Normalmente suele ir aderezado con modismos italianos de mercadillo y sandalias nike. Si es con mechas mejor. Suelen ser asiduos de las bandas, pero no las de acompañamiento, no, las que van abriendo cabeza de procesión que allí pueden estar mas a su aire. Yo conozco a mas de un tonto de banda que muere por unas buenas cornetas “pitando” fuerte. Tan es así que muchos se hacen el trayecto hasta Sevilla para pisar la Madrugá y admirar nada mas y nada menos que la insigne escultura de… Julio Vera.

Y cuando ya creí, que no me iba a acordar de mas tontos me acordé de los "tontos fundadores". Estos mas que tontos son ilusos. Su máxima ilusión en la vida es fundar una hermandad. Tienen complejo de Enrique Navarro o Antonio Baena. Yo creo que es porque quieren que su nombre quede para la posteridad o que les dediquen una plaza y les pongan un busto de bronce en la puerta de su ya proyectada casa hermandad. Se sienten frustrados en sus cofradías porque no les dejan meter mano y su gran objetivo es hacer un misterio lo mas barroco y lo mas espectacular posible. Si la idea falla siempre quedará fundar una hermandad de silencio, como en Sevilla, pero en un barrio, para hacer labor de barrio y llegar en futuro a la Catedral con piñas cónicas. Desean realmente verse un día presidiendo con vara dorada y creen que van a ser los primeros en sacar costaleros en esta ciudad de playa. Y en esto del afán de protagonismo también está el tonto "de las tapitas" o el tonto "del negocio". Que no es tonto precisamente. Al revés, es un tonto-listo porque sabe separar negocio de cofradías pero se mueve por ambos márgenes como pez en el agua y siempre sale beneficiado. ¡Señor alcalde! que tapita le pongo, ¿Señor hermano mayor una de lomo en adobo?, ¿Señor Rivera Ordóñez...? Además, el tonto de las tapitas se mueve en varios círculos y siempre se lleva bien con todo el mundo, le gusta capear con la izquierda y con la derecha. Sabe llevarse a todos al huerto.

Me lo estaba pasando tan bien conmigo mismo, acordándome de todos los tontos que deambulan por esta curiosa jauría malagueña que no me podía olvidar del tonto “sacatronos”. El mismo que se repite en todos y cada uno de los tronos que procesionan en esta ciudad. Pero no se piensen que son sólo los de Semana Santa. ¡Que vá!. Aquí no tienen el problema de que los echen para atrás en una igualá y se presentan en todos los tallajes habidos y por haber para satisfacer su mono. No se si será por afán de protagonismo o por devoción, pero lo cierto es que gracias a estos tontos muchas imágenes de nuestra ciudad pueden salir a la calle. El tonto sacatronos siempre va en un varal exterior, sea un palio, una Gloria o el Sagrado Corazón. Menos le da si es un trono dorado, plateado o una caja de pescado. Se pone muy recto y finge meter el hombro. También le llaman el “tonto tangao”

Y acabándoseme ya el repertorio de tontos he de hacer referencia también al tonto "del foro". Si a los jóvenes de hoy en día nos dicen "mileuristas" por no cobrar mas de esa cantidad, en nuestra orbe cofrade, muchos se han sacado ya el título de “milpostista”, aunque sea solo para poner un muñecajo saltarín. El foro se ha convertido en instrumento clave para todos los tontos del mundo, en el que se reúnen todos los tontos para hablar de tonterías e informarse mutuamente de los aconteceres diarios de este vibrante mundo cofrade. Todos somos tontos del foro en mayor o menor medida. Y tenemos nuestros foreros preferidos. El foro está dividido en temas, y en cada uno, entra el tonto correspondiente. Curiosamente en esta ciudad el mas concurrido es el de las cornetas y eso me hace temblar, porque parece que el tonto mas reputado es el que frecuenta las cruces de guia. El milpostista es un reputado cofrade que suele responder a todas las dudas planteadas por otros tontos no tan enterados o entendidos. Es como el líder al que todos siguen como en la canción.

Los tontos llegados el verano no crean que nos convertimos a la moda de la chancla y el daikiri. Los tontos ya están pensando en el Pregón del Carmen y en su próxima salida veraniega. Los tontos, cada uno con su tema, ya están pensando en cual va a ser su próxima tontería para seguir siendo carne de esa ironía dogmática que nos estigmatiza. Y lo peor es que no hacemos nada por remediarlo. Ahí seguimos como una carnaza a los ojos de quien muy probablemente sea mas tonto que muchos de nosotros. En este bendito tiempo de vísperas, de espera, de anhelo y búsqueda de ese pretendido gozo de los sentidos, cada tonto se entretiene con lo que puede.

Yo como un buen tonto me entretengo escribiendo chorradas en este blog y quizás ya mismo soy objeto de un nuevo arquetipo mas moderno y actualizado a nuestros tiempos, que es el "tonto blogger".
Publicado por tontodecapirote84 @ 17:51  | Málaga
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