martes, 28 de agosto de 2007
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Una nueva Semana Santa ha finalizado. Desde los medios, se habla de una Semana Santa histórica por la lluvia. Y me pregunto yo que dónde habrán estado estos periodistas y comentaristas en los últimos años ( ¿ quizá en Cancún ? ). Como viene siendo habitual, una semana de lluvia; y es que da igual que la Semana Santa caiga en abril o en marzo, o en agosto, que siempre nos llueve. No hay nada mejor contra la preocupante sequía que venimos padeciendo, que llegue la Semana Santa para que empiece a llover.

Hemos vivido una semana que nos ha dejado momentos inolvidables, otros históricos y otros bochornosos. Como es habitual, cuando llueve el Domingo de Ramos, La Paz se empieza a mojar a la altura de la Universidad, y este año no ha sido diferente. Lluvia de 25 minutos que la Hermandad soportó de la manera más correcta posible, sin sobresaltos y sin alteraciones de orden alguna. 25 minutos de lluvia que vino a trastocar por completo la jornada del Domingo de Ramos sevillano.
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Todas las Hermandades salieron, pero nada fue igual, nada fue como siempre. Las salidas se retrasaron, unas Hermandades recuperaron tiempo y entraron en Campana a su hora, otras no, otras corrieron, otras se recrearon. En mi opinión, un total caos para el capillita deseoso de disfrutar de nuevos enclaves, de chicotás inolvidables, de nuevos momentos en definitiva. Había amenaza de lluvia para las 2 o 3 de la mañana, y las Hermandades no dudaron en acortar sus recorridos de vuelta y aligerar lo máximo posible, como es lógico. Pero no todas las Hermandades tenían fijada sus horas de entrada a las 2 o las 3. Quizá a la Hermandad de los Despojos, sublime por cierto su palio, le indicaron que llovería sobre las 9 de la noche en el Arenal. Ahí es donde yo veo el desbarajuste y la falta de rigor en la calle. Si se decide salir, se sale con todas las consecuencias; si te empieza a llover o tienes previsiones de lluvia, te vuelves, corres o te refugias; pero lo que no se puede caer es en el alarmismo de correr y hacer un recorrido deslucido cuando anuncian agua para 4 horas más tarde de la entrada de la Hermandad.
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El Domingo de Ramos, nos deparó la sorpresa de la salida de la Amargura, inesperada por los precedentes de los últimos años; magnífico su transitar, a pesar de la rapidez, por la plaza del Salvador. Pero de todo lo expuesto, me quedo con el clasicismo de las buenas maneras en el andar del Cristo de la Victoria (perdido por completo, en cuanto a repertorio, en el palio de la Hermandad ) y del Señor de la Buena Muerte ( a ver si en Sevilla le dan a la Agrupación de Arahal el lugar que, por justicia, merecen ). Magnífico, aunque también muy rápido, el regreso del palio de la Hiniesta por los callejones de su barrio; el palio siempre de frente, con todo su repertorio y derrochando arte y sevillanía en cada revirá, como siempre, como debe ser.
SANTELMO86
Publicado por tontodecapirote84 @ 19:24  | Sevilla
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