martes, 28 de agosto de 2007
Este fin de semana, otro año más y a pesar de las supuestas restricciones que se iban a aplicar por parte de Palacio con el beneplácito de la Agrupación de Cofradías, Málaga ha vuelto a tener como prólogo a su próxima Semana Santa, un fin de semana cargado de traslados de las imágenes de algunas hermandades a sus tronos sitos en las respectivas casas de hermandad.

Parece que ha quedado en "agua de borrajas" aquel "baculazo" en toda regla que desde el mismo Obispo de la dócesis instaba a los cofrades a poner freno a sus instintos procesioneros a modo de extraordinarias y pseudo procesiones so pretexto de que las imágenes han de ser trasladadas, muchas de ellas en un palmo de terreno o a calles adyacentes. Atrás quedaron ( de cara a la galería, me imagino) las negativas a las salidas extraordinarias, como las del tricentenario del Rocío que bien merecía un homenaje externo como culminación a una serie de actos magnificos desarrollados bajo el manto de una efeméride única y excepcional o el Rosario público de los Remedios.

Sin embargo, parece, como era de prever, que las medidas que en un principio parecían del todo loables y lógicas, que fueron incluso reflejadas en periódicos de otras localidades andaluzas como espejos donde mirarse, no han tenido la continuidad deseada quedando una cosa muy clara, no hay criterios objetivos ni lúcidos a la hora de restringir, bien porque a la Agrupación no le interesa redactarlos por lo delicado del tema a tratar o bien porque aquel toque de atención del Obispado no era mas que una "triquiñuela" para quitarse de enmedio celebraciones como posibles pago de contraprestaciones a ciertos cofrades con influencia en Palacio.

Nada se sabe se sabe en realidad pero lo antes expuesto da lugar a estas oscuras conjeturas.
Lo que sí sabemos y observamos es que ahí están un año mas los habituales y repetidos traslados, con música, con portadores, con cortes de tráfico en todo el centro, con siete hermandades (que se dice pronto) en la calle y con un público, que por deseoso, no ha sido consciente de la verdadera dimensión de este fenómeno prepasional e injustificado.

Por lo demás, en lo que a la crónica del citado fin de semana se refiere: el viernes se inició "el carrusel" con la salida de Estudiantes, que con una mayor corrección que en otras ocasiones, llevó a sus titulares hasta la casa hermandad en calle Alcazabilla por San Agustín y el entorno del Museo Picasso. Momento dulce, especial y novedoso éste, por cuanto se obvió el repetido Gaudeamus y se interpretó solemnemente "La Madrugá", a cargo de la discreta banda de las Flores.

El sábado no hubo traslados y la Málaga cofrade estuvo pendiente del Pregonero, como debe ser, aunque esta situación no se garantiza para los próximos años.

El carrusel tuvo continuidad el Domingo de Pasión, la Sangre abrió la jornada con su "macro traslado" recorriendo en loor de multitudes parte de las calles del centro.

Ya por la tarde los Gitanos abrió la veda acompañado por la recién creada banda de cornetas y tambores de la Estrella (antigua Cena), que sigue sonando con los mismos defectos que su predecesora y enfurruñándose en hacer sonar una "Saeta" que fuera de su género y mal interpretada no tiene perdón de Dios. Al mismo tiempo, el Rocío se ponia en la calle recortando coherentemente su itinerario quizás como reacción lógica ante las negativas antes comentadas.

La Pollinica se trasladó a su casa en calle Parras acompañados una vez mas por la banda de música de la Esperanza, en su línea sonora mas que acertada. Buenos instantes los vividos en el tramo final por las recoletas calles Guerrero y Gaona, al son de "Nuestro Padre Jesús" de Cebrián.
Los Viñeros trasladó a sus imágenes haciendo curiosa parada en los Mártires, una verdadera estación de penitencia tal como si fuera Semana Santa. La agrupación musical que acompañaba a los titulares nefasta, la indumentaria de la Virgen peor, la disposición del cortejo horrenda y la cruz de guía que abría el mismo lamentable. Urge reconversión estética en la hermandad viñera y es que no se puede salir a la calle de cualquiera manera.
Piedad a las 8 se puso en la calle y ofertó su particular homenaje a las hermanas de Molinillo.
El Huerto hizo lo propio con sus imágenes prescindiendo este año del acompañamiento musical y encarnando el vivo retrato de lo que debe ser un traslado, sencillo, sin "mediotrono" discutible y en andas por el camino más corto.

Por último destacar que la tónica general en las hermandades, que tendrá continuidad en los próximos días, es que las imágenes fueron portadas en un mismo trono, algo discutible pues invita a la confusión desmedida de entre los expectantes, invitando a contemplar una mera agregación de Santos con la idea común de transportarlos a su destino. En este caso, aunque se trate de un traslado, la hermandad se pone en la calle, dando testimonio de fe en Cristo y Maria, por separado y con su respectivo cortejo y cuadrilla de acólitos (por cierto tristemente desaparecidas en muchos casos).
Publicado por tontodecapirote84 @ 13:10
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