lunes, 27 de agosto de 2007
El tiempo no corre vuela, se abren las puertas de los templos y el recogimiento se transmite en la oración, allí en cada uno de los rincones del viejo y oscuro centro histórico. Las gentes deambulan en su particular peregrinaje hacia la "llamada" y los canceles despiertan sonidos de antaño. Los viernes se vuelven de abstención, las tardes se englorian de solemnes besapies y besamanos, los inciensos mas puros perfumarán durante 40 días cada esquina y recodo de las viejas techumbres de la Iglesias antes de escapar deseoso a entumecer nostálgicas pituitarias de cofrades y nazarenos en los días santos.

La Cuaresma proferirá predicaciones y enmiendas en cada uno de los días de Triduos y Quinarios, las hermandades se afanan en limpiar enseres y entregar túnicas, los cofrades las planchan, don Pedro Merino ya repasa nervioso las últimas líneas de su pregón, las formaciones musicales afinan instrumentos y perfilan “motetes” de Pasión. Los emigrantes cuentan los días para volver a vivir un Domingo de Ramos en casa. Algunos de los estudiantes de Derecho apuramos los apuntes pensando mas en cera y flores que en los artículos de la Ley de Enjuiciamiento Criminal y sólo nos preocupa ya el Juicio del Señor, en el cual por cierto no se cumplieron las garantías procesales.

Ya ha llegado el Miércoles de ceniza, los anhelos y deseos valetudinarios vuelven a ser protagonistas de todos y cada uno de nuestros corazones, la cultura de la sensación sobrecogida, la lectura de los vía crucis como el Oficial de la Agrupación que nos devolverá a dos imágenes que tanto se han echado en falta, los famosos traslados que casi son anteprocesiones, la tertulia de los sábados cargadas de humeante actualidad, las ondas radiofónicas se llenan de sintonías de Pasión, mientras se afinan las lenguas viperinas de algunos diarios. Málaga se viste de cruda antesala y nos entizna con las cenizas que nos recuerdan que polvo somos y en polvo nos convertiremos y que la vida del hombre bien es breve como el sabor de las torrijas que en estos días se desharán en la boca de mas de uno. La Málaga cofrade se prepara y se arregla, se viste de morada Cuaresma y nos advierte, que tenemos que estar preparados para lo que se avecina, la Semana de la culminación donde todo empieza y todo termina.
Publicado por tontodecapirote84 @ 20:55
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